Picture credit score: © Robert Edwards-Imagn Pictures
Traducido por Marco Gámez
Estamos de vuelta para otra semana de la columna Baño de realidad. A medida que avanzamos en la temporada, resulta cada vez más difícil saber si ha llegado por fin el momento de desprenderse de ese jugador al que nos hemos aferrado. Cada semana, analizaré a jugadores que figuran en la gran mayoría de las plantillas y formularé la pregunta más valiente posible: ¿deberían estarlo?
Por supuesto, debemos incluir las advertencias habituales sobre el tamaño de la liga, el tamaño de las plantillas, el formato de la liga y todos esos detalles logísticos; sin embargo, el objetivo principal de este ejercicio es examinar a los jugadores con un alto porcentaje de presencia en las plantillas (utilizaremos Yahoo para este análisis) y determinar si esas cifras elevadas están justificadas o no.
Podría haber varias razones por las que estos jugadores siguen figurando en tantas plantillas:
Rendimientos pasados, con la esperanza de que estos determinen los resultados futuros.
El llamado efecto dotación: el mánager de equipos de fantasía valora más a estos jugadores simplemente porque ya los tiene en su plantilla.
La inversión realizada en ellos durante el draft o mediante el sistema de Presupuesto para la Adquisición de Agentes Libres (FAAB, por sus siglas en inglés) (es decir, la falacia del costo hundido).
La creencia de que “ya les toca” (esto será más aplicable a medida que avance la temporada, aunque no tanto durante las primeras semanas).
Lo entiendo, de verdad. Yo mismo caigo en ello a diario, tanto en el mundo de las ligas de fantasía como en la vida actual. Pero es necesario encontrar un equilibrio entre el sesgo de actualidad (ya sea positivo o negativo) y el análisis del historial de rendimiento, la inversión realizada y la fe ciega (eso de que “ya les toca”, jajaja).
Me centraré principalmente en aquellos jugadores que figuran en demasiadas plantillas y me cuestionaré si, en realidad, deberían estar en menos. Si esta semana hay casos que claramente merecen ser dados de baja, así lo especificaré. Dicho lo cual, entremos en materia.
Teoscar Hernández (J – LAD)
Es difícil apostar contra los Dodgers. Siempre encuentran cómo resolver sus problemas y, en última instancia, no dudo que Hernández también lo hará. Sin embargo, su desempeño ha sido absolutamente lamentable este año, y circulan rumores dentro de los Dodgers de que podría recibir más días de descanso para “poner todo en orden”, según Jack Harris del California Submit.
¿Podría esto significar que Dalton Dashing vea acción en los jardines, a pesar de que habían dicho que no harían tal cosa? ¡Cabe la esperanza!
Algo que he notado es que Hernández está teniendo más dificultades con los lanzamientos de velocidad reducida de las que solía tener en el pasado. Sigue enfrentando una gran dosis de rectas, pero ¿veremos un cambio de estrategia por parte de los lanzadores para obligarlo a demostrar que puede batear los lanzamientos secundarios?
Considera en su lugar a:
Ryan Waldschmidt (J – ARI)
Nos entusiasmamos demasiado con los novatos. Lo digo todo el tiempo y, bueno, aquí vamos de nuevo. Pero escúchame, ¿de acuerdo?
Arizona designó para asignación a Alek Thomas y, con Jordan Lawlar lesionado (otra vez), Waldschmidt tiene ante sí una oportunidad inmejorable para adueñarse de la titularidad en el jardín central y conservarla de forma definitiva. La semana pasada tuvo una serie en el Coors Subject que podría definir su futuro.
Está bateando en el tercio inferior de la alineación, lo cual no es supreme para el beisbol de fantasía, pero tiene sentido que el equipo lo lleve con calma en su proceso de adaptación. Al igual que con cualquier otro jugador, si demuestra que puede rendir a la altura en esa posición, no pasará mucho tiempo antes de que lo veamos ascender a un puesto más favorable para el beisbol de fantasía.
Matt Chapman (3B – SFG)
Esto duele. Tengo tantas participaciones en Chapman este año, pero su rendimiento ha sido espantoso. No estoy listo para descartarlo solo porque esté aburrido (un saludo a Ariana Grande), pero si existe una mejor opción, no tengo problema en seguir adelante sin él.
Chapman lleva solo un jonrón este año, y la parte más preocupante de su perfil hasta ahora es que su tasa de batazos fuertes ha caído significativamente. Se sitúa en un 31.0 por ciento, lo cual representa un descenso appreciable respecto a su marca de por vida, cercana al 48%.
Su perfil indica que está chocando la bola en su parte superior un asombroso 38.8% de las veces; esta es la cifra más alta de su carrera y la razón detrás de su marcada caída tanto en la tasa de batazos fuertes como en el ángulo de salida. Debería ser un problema corregible, pero si su nombre fuera Pito Pérez en lugar de Matt Chapman, ya habría sido dado de baja.
Considera en su lugar a:
Luke Raley (1B/J – SEA)
¿Se mantendrá Raley en su equipo durante toda la temporada? Es poco possible. Pero, ¡vaya!, ha estado destrozando la bola. Superó a Cal Raleigh para asumir el liderato del equipo en jonrones. Es una especie de Isaac Paredes zurdo, con todos sus jonrones dirigidos hacia su lado de jalar la pelota y una tasa de bateo hacia ese lado del 50 por ciento en lo que va del año.
Lo que Raley ha logrado es aumentar la velocidad de su bate en poco menos de dos millas por hora (3.2 kph); esto ha derivado en un contacto más sólido, un mejor ángulo de salida y una tasa de batazos elevados hacia su lado de jalar la pelota (29.2 por ciento) que casi duplica la del jugador promedio de las Grandes Ligas.
¿Es sostenible este nivel? Difícilmente. Pero Raley atraviesa una racha espectacular en este momento, mostrando indicios genuinos de un estallido de poder ofensivo.
Trevor Story (SS – BOS)
Fue en este preciso momento cuando supieron que se habían equivocado.
¿Por qué los Purple Sox no traspasaron a Story el año pasado, cuando demostró que tenía valor y que su contrato no period una pérdida whole? ¿Por qué no iban a tener nada que mostrar haber recibido tras los acuerdos de intercambio de Rafael Devers y Mookie Betts?
Algunas preguntas simplemente no tendrán respuesta.
Los Purple Sox han estado mal este año, y Story ha figurado entre los jugadores cuyo desempeño ha estado espantoso. Sus estadísticas acumuladas han mejorado un poco últimamente, pero se poncha casi una de cada tres veces que batea y registra una tasa de batazos producidos con la parte gruesa del bate inferior al cuatro por ciento.
Sí, cuatro por ciento.
Los Purple Sox realmente no pueden desprenderse de él, pero lo bueno es que tú no eres los Purple Sox. Dale de baja y pon fin a esta historia.
Considera en su lugar a:
Brooks Lee (2B/3B/SS – MIN)
Cada año recibo un mensaje de texto de un amigo de mi liga que cube: “Mi equipo es tan aburrido”. Lo aburrido gana campeonatos (un saludo a Adam Jones y Jay Bruce, de la vieja guardia).
Ese es Lee. Nadie se va a entusiasmar por tener a Lee en su plantilla, pero juega todos y cada uno de los días con los Twins y es un contribuyente consistente, aunque no excepcional, en las cinco categorías estadísticas.
¿Recuerdas cuando solías seleccionar en el draft a “liebres” como Billy Hamilton o Dee Gordon, y siempre necesitabas construir un colchón a su alrededor con otros jugadores que compensaran sus deficiencias más allá de las bases robadas?
Eso es precisamente lo que aporta Lee. No va a destacar en ninguna categoría en specific, pero puede servirte como una especie de “malla de seguridad” en la posición de jugador del centro del cuadro.
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